Preguntas sobre el psicoanálisis: Edipo y Masoquismo

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(0) 28/05/2015 15:14h
Preguntas sobre psicoanálisis

Una lectora de la Revista de la Asociación Psicoanalítica de Madrid hizo una serie de preguntas pertinentes sobre el artículo, Estratos de Ser. Como podrían ser útiles para aquellas personas interesadas en el psicoanálisis, aquí están las preguntas y las respuestas.
 
Preguntas:
 
Me gustaría saber un poco más acerca del Edipo y el masoquismo, temas que menciona en su artículo. A continuación, pego los párrafos donde se refiere a cada uno de ellos y después le formulo mi pregunta concreta.
 
Página 86: “… Él (S. Freud) abre el campo con su concepción de un inconsciente pulsional  donde aparecen las fuerzas de la sexualidad, la agresividad, el narcisismo y sus ideales, los duelos y el gran organizador relacional, El Edipo, como habitantes de un mundo desconocido, regido por principios que escapan a la lógica y que se verán severamente frustrados por la realidad.”

 

  • ¿A qué se refiere con ‘el gran organizador relacional, El Edipo’? ¿Podría desarrollarlo un poco más? 
  • También tengo otra duda… cuando dice ‘se verán severamente frustrados por la realidad’… primero, me llama la atención la palabra ‘severamente’… y segundo, con esa frustración, ¿se refiere a alguna etapa del desarrollo de un ser humano, o a nuestra vida en general?

 
Pág. 92: ”Creo que, en parte, esto se consigue a medida que el paciente va incorporando una vivencia de confianza en que el sufrimiento psíquico no es displacer gratuito – ni es el gozo erótico de los masoquistas – si no que tolerarlo y elaborarlo le permite ser quien es.”

 

  • Me gustaría saber algo más sobre el goce erótico de los masoquistas. En la página 90 explica la hipótesis de S. Freud sobre el masoquismo primario… ¿qué sería un objeto bueno?
  • Y, ¿cómo se identifica a un masoquista? ¿Alguien que erotiza el dolor porque su aparato psíquico no tiene mucha capacidad de sufrimiento?
  • Si es así, ¿podría ponerme algún ejemplo real?

 
Respuestas:

El Edipo es considerado el gran organizador relacional porque estructura las relaciones de amor, odio, rivalidad, celos, deseo sexual e identificación entre los miembros de una familia (y más allá de la familia) para el niño. 

Cada miembro de la familia adquiere múltiples papeles para el niño, de valencias diferentes, frente a los cuales se tendrá que situar. Podríamos decir que el Edipo establece las reglas de un juego (complejo) y ese juego organiza la manera de relacionarse con cada uno de los participantes.

La severa frustración de la realidad se refiere a las grandes renuncias que impone la realidad frente a los deseos infantiles edípicos y de omnipotencia. Con edípico nos referimos a los deseos incestuosos y parricidas hacia los dos padres, y con omnipotencia nos referimos al deseo de ser todopoderoso, controlar todo, ser el centro de todo.

La frustración es severa porque implica perder algo muy importante. Sucede principalmente en la infancia aunque luego la realidad va imponiendo más frustraciones a lo largo de la vida. Podemos observar la severidad de la frustración en las reacciones de ciertos niños a las prohibiciones de los padres (aunque esto depende mucho de cómo son implementadas esas prohibiciones) y en los análisis cuando los pacientes sienten el dolor, a veces muy fuerte, de ciertas renuncias.

Respecto al masoquismo, tomo sus preguntas una por una:
 
1. El objeto bueno es la otra persona, cuidadora del niño, que le brinda experiencias de satisfacción acertadas, estables y constantes. Más adelante, las otras personas con quien el adulto tiene experiencias satisfactorias serán asociadas al objeto bueno primero.
 
2. Freud identificó tres tipos de masoquismo: el masoquismo erógeno, el masoquismo moral y el masoquismo femenino. El masoquismo erógeno se identifica por el placer sexual derivado del dolor físico y es considerada una perversión sexual cuando es una condición sine qua non para el goce sexual. El masoquismo moral se identifica por la necesidad de hacerse daño, sabotearse, castigarse en distintas situaciones de la vida. El masoquismo femenino se refiere a que el masoquista se suele pone en una posición femenina-pasiva frente a aquello que le hace daño.
 
3. El dolor se puede erotizar por muchas razones, una de ellas, efectivamente, puede ser porque el aparato psíquico no puede tolerar el sufrimiento y lo transforma en algo excitante-placentero al erotizarlo. Esto puede suceder a varios niveles. Freud postula el masoquismo originario para intentar explicar cómo el niño puede tolerar frustraciones tempranas. Esta es una hipótesis sobre la primera infancia y es difícil de observar; sin embargo, sí se puede observar más adelante en el desarrollo cómo determinadas situaciones pueden ser erotizadas masoquísticamente para que sean más tolerables. Un ejemplo claro de esto son los malos tratos donde, en lugar de ser víctima impotente de la violencia del otro, se puede erotizar la situación masoquísticamente, transformando el dolor en placer y dando alguna sensación de control sobre la situación.

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