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¿Cómo funciona la psicoterapia?
Esta pregunta se debe responder a dos niveles diferentes: el mental y el neurológico.
A nivel mental observamos que a medida que los pacientes adquieren un profundo conocimiento emocional sobre sí mismos van teniendo cada vez más herramientas mentales para modificar su manera de ser, de sentir y actuar de modo que éstas sean beneficiosas para su calidad de vida. Conocerse implica la posibilidad de librarse de patrones de conducta estériles, disolver formaciones sintomáticas crónicas, descubrir potencialidades nuevas, permitirse satisfacer sus necesidades profundas, y saber cuidar los aspectos más vulnerables de sí mismo.
A nivel neurológico, recientes investigaciones en la neuropsiquiatría usando la tomografía axial computerizada (TAC) y la resonancia magnética nuclear (RMN) han demostrado que la estructura sináptica, la densidad de ciertos haces de neuronas y la prevalencia de determinados neurotransmisores en el cerebro cambian durante una psicoterapia. Estos resultados eran de esperar porque la mente de una persona no es una abstracción etérea separada de su cuerpo sino que es el resultado de la interacción extraordinariamente compleja entre las partes físicas del cerebro.
De momento se desconocen los mecanismos exactos que median entre el proceso de auto-conocimiento de la psicoterapia y los cambios estructurales en la arquitectura interna del cerebro, pero los datos empíricos indican que existen. Es esperable que a medida que la investigación avance se llegue a entender más.
¿Cuántas sesiones semanales son necesarias?
Una psicoterapia puede tener lugar una, dos, tres, cuatro ó cinco veces por semana. Existen varias situaciones clínicas en las que una elevada frecuencia de sesiones por semana está contra-indicada, pero, en general, la psicoterapia es como cualquier otra disciplina: cuanto más se trabaja, mejores posibilidades hay de lograr cambios importantes.
¿Cara a cara o diván?
El diván puede ser un instrumento de trabajo útil para darle más libertad al paciente adulto para estar en contacto consigo mismo en lugar de estar pendiente de la persona real del terapeuta.
No obstante, no siempre está indicado el trabajo en diván, y en muchos casos les resulta más beneficioso a los pacientes poder ver físicamente al terapeuta.
¿Cuánto dura una psicoterapia?
La mente humana es uno de los objetos de estudio más hiper-complejo, y más idiosincrásico, que existe; por lo tanto su exploración cuidadosa no puede ser rápido. El tiempo requerido para entenderse, comprender de dónde vienen los problemas emocionales, reconocer los patrones de relación contra-evolutivos y operar los cambios necesarios suele implicar algunos años.
¿Cuándo termina una psicoterapia?
La psicoterapia en el caso de adultos termina cuando tanto el paciente como el terapeuta estén de acuerdo que el paciente goza de una calidad de vida buena para él.
La psicoterapia en el caso de niños y adolescentes termina bajo las mismas condiciones que la de adultos excepto que las partes que deben estar de acuerdo son tres: el paciente, los padres y el terapeuta.
La medicación: ¿qué es y por qué usarla?
El desarrollo de los fármacos psicotrópicos en los años cincuenta supuso un avance enorme en la psiquiatría, y permitió a mucho pacientes poder volver a una calidad de vida decente. Desde entonces la investigación en este campo ha evolucionado considerablemente y las nuevas generaciones de fármacos son más eficaces y tienen menos efectos secundarios.
Los fármacos psicotrópicos actúan a nivel de la química cerebral, modificando la intensidad, la frecuencia de transmisión, y la interacción de los neurotransmisores de modo que el estado afectivo del paciente mejore. Son el remedio más rápido que existe para reducir la intensidad de los síntomas, pero no tienen efectos duraderos a largo plazo. Si son el único medio terapéutico del paciente, es probable que cuando éste deje de tomarlos los síntomas anteriores vuelvan a aparecer, inmodificados. Con ciertas excepciones, todo tratamiento farmacológico debe ser secundario a una psicoterapia cuyo objetivo es producir cambios duraderos a largo plazo.
El uso de fármacos está indicado cuando la intensidad de los síntomas es tal que el paciente no puede hacerse cargo del mínimo de obligaciones de su vida, como por ejemplo su trabajo o su vida familiar. Un psiquiatra o un psicólogo puede valorar la necesidad de medicación, pero sólo el psiquiatra puede recetar. En el caso de que un psicólogo considere que el uso de medicación está indicado, le remitirá al paciente a un psiquiatra. Se intentará que el uso de la medicación esté siempre prescrito y limitado en el tiempo hasta que el paciente se encuentre en condiciones suficientes para hacerse cargo de su vida sin ella.
¿Los problemas emocionales son de origen orgánico o ambiental?
La investigación actual con gemelos monocigóticos separados al nacimiento sugiere que la respuesta reside en una interacción extremadamente compleja entre ciertos factores orgánicos, de orden genético o epigenético, y el ambiente. Cuanto más graves sean los problemas emocionales más parece que existen ciertas predisposiciones hacia esa patología. Una predisposición no es determinante, sino que solamente si se une con un ambiente poco favorable resulta en un desarrollo patológico.
¿Qué es la diferencia entre un psiquiatra, un psicólogo clínico, un psicoterapeuta y un psicoanalista?
Psiquiatra: Es una persona que ha cursado estudios superiores de medicina, especializándose en psiquiatría, la disciplina que se especializa en la prevención, evaluación, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación de los trastornos mentales. Para ser especialista en clínica habrá hecho una residencia MIR en Salud Mental pública. La diferencia fundamental entre un psicólogo y un psiquiatra es que éste último es un médico entrenado para reconocer condiciones médicas que podrían estar afectando el estado mental del paciente, y, en tanto que médico, puede recetar fármacos si los considera necesarios. Si, además de su actividad puramente psiquiátrica, ejerce como psicoterapeuta habrá hecho una formación larga y rigurosa en una de las varias escuelas del psicoterapia que existen hoy en día.
Psicólogo clínico: Es una persona que ha cursado estudios superiores de psicología, la disciplina que estudia los procesos mentales y el comportamiento de los seres humanos y de los animales. Se ha especializado en la rama clínica de la psicología que es el campo que dirige el estudio, diagnósticoy tratamiento de problemas o trastornos psicológicos a efectos de aumentar el bienestar de los pacientes, enfatizando la búsqueda del conocimiento. Asimismo, habrá hecho una residencia PIR en Salud Mental publica, o algo equivalente en la red de salud mental privada en España. Además, habrá hecho una formación larga y rigurosa en una de las varias escuelas del psicoterapia que existen hoy en día.
Psicoterapeuta: Es una persona que ha cursado estudios superiores de psiquiatría, psicología, o, a veces, de trabajo social, y que trabaja para aliviar el sufrimiento emocional de los pacientes. Actualmente existen múltiples ramas de la psicoterapia que parten básicamente de cinco grandes escuelas: el psicoanálisis, lo sistémico, lo humanista, el conductismo y el cognitivismo. Cada una de estas escuelas tiene un programa de formación de diversa intensidad y profundidad.
Psicoanalista: Es una persona que ha cursado estudios superiores de psiquiatría, psicología, o, a veces, de otras disciplinas allegadas, y que se ha formado en la modalidad psicoterapéutica llamada psicoanálisis. El psicoanálisis es una disciplina creada por Sigmund Freud (1856-1939) para ayudar a los pacientes a descubrir las razones inconscientes de sus dificultades y así liberarse de ellos. El psicoanálisis se ha desarrollado muchísimo desde su creación y actualmente existen múltiples escuelas especializadas en aspectos muy precisos del funcionamiento mental.
¿Cuál es el código ético profesional de un psicólogo?
La siguiente página del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid contiene una información completa sobre esta cuestión: http://www.cop.es/cop/codigo.htm
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